Encuentro mi punto

Hoy levanté mis sueños
y tus manos
siguen porfiando en mis caderas
que se mueven y deslizan sin dueño,
de pronto recordé
hoy quiero cambiar.
La piel ya no duele en esta muerte,
no cesa,
sin embargo la necesito
para mirar a través de el.
Doy un giro de todas maneras.
Soy insensata en mis sentimientos,
eterna en mis ardores.
Encuentro mi punto.
Acaricio el extremo latente
de tus extensiones,
siento mi boca seca que ya mojó en el aire
y la excitación perdura más en la piel
que en el tiempo,
no hay espacio sin descubrir
todo lo penetra
todo lo domina
que me rinde más ciega que exhausta
y yo, sigo
con esta frenética sensación de morir llorando.














EL POESIMISTA dijo
sentirse morir llorando
y olvidarse de vivir
pese a quien pese
la piel excitada y la hora en punto.
saludos amediluz besos
27 Abril 2009 | 05:11 AM